Lucha libre

Sinceramente, no lo hubiera descrito mejor.

Kevin Mancojo

En mis charlas suelo contar una anécdota, en cierto modo, graciosa. Y digo en cierto modo porque para mí a veces era bastante agobiante.

Yo iba a una guardería en Alemania a la que iban niños con problemas psíquicos o físicos o ambas y críos que estaban bien. De esa manera nos relacionábamos todos, algo que mis padres querían inculcarme desde bien chiquitín.

Uno de los años me hice muy buen amigo de un chico turco que tenía síndrome de Down y se llamaba Ali. Él era mucho más grande que yo (aunque eso no sea muy complicado), éramos el elefante y el ratón. En los tiempos de descanso siempre nos íbamos a una plataforma, como una tarima, pero bastante grande. En medio de aquello, ambos nos poníamos a “pelear”: nos tirábamos al suelo y, al estilo lucha libre, nos poníamos encima y si el otro no podía apartarlo o levantarse…

Ver la entrada original 128 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s