Archivos Mensuales: febrero 2016

Sí la hay.

La hay. Sé que la hay. Hay una persona esperando a que aparezcas en su vida para que le hagas feliz con tu saco de imperfecciones, pero que las tengas no quiere decir que ella vaya a ser perfecta, probablemente tenga otro saco igual o peor. Sin embargo, la querrás igual y ella pensará lo mismo de ti: que le encantas. Por tus pequeñas y grandes manías, por tus defectos físicos -¿defectos físicos? Nah…-, por tu cambio de perspectiva constante, por tu inseguridad, por el brillo que te sale en los ojos cuando compartes alguna maldad, por la extrema facilidad que tienes para hacerla reír, por tu pragmatismo, porque siempre escondes algo sorprendente, porque le supones un reto intelectual, por tu paciencia, por la manera en la que la cuidas, por tu vergüenza, por tu cautela con todo, por tu irrefrenable curiosidad, por tus múltiples contradicciones, incluso por tu estupidez. Y estarácontigo cuando estésperdido, y esperaráa que te encuentres para seguir estando ahícuando ya lo hayas hecho, para hacerte mejor persona, para guiarte y acompañarte en tu soledad, para cuando sientas que no puedas más y quieras tirar la toalla de una puñetera vez, para cuando tengas miedo de empezar algo grande, con tus milonesde dudas a pesar de la ilusión que te embarga. Estará ahí. Ni se lo pensará. Te querrá con todo y sin nada. Esa persona existe y te estará esperando en algún lugar dispuesta a compartir su vida contigo. Sí la hay.

Y si no, seguiré aquí.