Archivos Mensuales: septiembre 2016

Ser tu propio perro.

A veces tienes que ser tu propio perro. Cuando no te aguantes a ti misma en casa, te sacas a pasear para echar la mierda. Tienes permiso para mearte por la esquinas. Total, eres un perro, ¿qué te van a decir? Vagabundea como si no tuvieras dueño, busca un sitio en el mirar el mundo. Saca la lengua, que se jodan, estás cansada. Corre, muerde, salta. Caza algo a vuelo. Y vuelve a casa. Sobre todo, vuelve a casa. Tú mismo puedes llevarte de vuelta, no hay camino que buscar.

¿Insuficiente? Huele plantas olorosas, mira a los bichos pasar entre las hojas. Ládrale al que te amenace. Enséñale los dientes y acorrálale. Buen perro. No te detengas, el barro de las patas te lo puedes limpiar en casa.

Y si sigue siendo insuficiente, sal a pasear mañana. Y deja la correa en casa.

Anuncios